Un espacio impresionante, la antigua lonja de Barcelona, en las drassanes, un espacio donde aún más nos sentimos transportados a otra dimensión.
Poder tener todos estos vinos con su productor para aún más impregnarte de cada uno de ellos, es un momento único.
Y si luego te encuentras con el maestro Arzak, ya sin palabras.
En resumen, he conocido nuevos vinos para los nuevos maridajes, para poder sorprenderos una vez más, no sólo con el degustación si no con cada uno de sus vinos.
La música del vi a sido sin duda la mejor manera de renovar la pasión y la emoción de este humilde enamorado del vino.
Os espero en el taller.
Óscar.



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